Caballo Rampante

Dinastia tang (618 – 907 d.c)

Escultura en bulto redondo. Objeto Funerario. Terracota Policromada. 54 cm. x 50 cm. x 10 cm. China Central, posiblemente Shensi. Termoluminiscencia de Oxford Authentication. Termoluminiscencia Laboratorio Ralf Kotalla, Alemania. Procedencia, Colección Privada España, años 90.

Este tipo de figura escultórica ha sido objeto de diferentes actitudes. En este caso, representada en posición rampante o “prancing horse, postura que deja traslucir toda la herencia del período Tang por la simplicidad de sus formas y el poderoso efecto dinámico, se aprecia en la tensión muscular y en un ademán desafiante o retador. Tanto sus orejas erectas, como la cola y la crin recortada y los ojos prominentes son también características singulares de este tipo de piezas. El caballo reposa sobre una basa en forma de trapecio apoyándose sobre tres patas y levantando grácilmente su pata delantera izquierda.
Presenta tres tipos de pigmentos, el blanco, el siena y un tipo de bermellón, así como una tinta oscura que se utilizaba para definir ciertos rasgos ( pestañas, riendas, líneas musculares…), aplicado con finos pinceles dotando así al caballo de más expresividad. La montura presenta una pigmentación oscura, y la manta sobre la que descansa tiene un ligero color rosado y está decorada con pequeños círculos grabados que le dotan de una singular belleza.

La Dinastia Tang (618-907 D.C) fue el período más luminoso de la historia de China, tanto en el campo económico como en el cultural, y más después de 300 años de división y fragmentación del Imperio. Siguiendo al colapso de la Dinastia Han año 220 A.D, China se unificó una vez más bajo la Dinastia Sui (581-618 D.C). Las instituciones políticas y gubernamentales, establecieron las bases durante este periodo de tiempo para el crecimiento y la prosperidad, y esto hizo muy popular a la dinastía Tang. Este periodo se distingue por la gran fuerza de sus gobernantes, siendo benévolos con el pueblo y manteniendo buenas relaciones diplomáticas, y el resurgimiento del estilo cosmopolita. La China de la dinastía Tang emergió como uno de los grandes imperios medievales, siendo considerada por los historiadores como un momento de esplendor de la civilización china igual – o incluso superior – al del periodo Han.

La dinastía Tang, cuya capital era Chang´an (actualmente Xi´an) fue la ciudad más poblada del mundo en ese entonces. Cualquier visitante que llegaba a Chang´an en aquella época quedaba maravillado del esplendor de la ciudad, construida con un trazado urbanístico que fue copiado posteriormente por muchas otras importantes ciudades del mundo. Las grandes obras de irrigación favorecieron la agricultura; los talleres artesanales del estado produjeron brocados, alfombras, porcelanas, utensilios de cobre y objetos de plata. Se impulsó la industria extractiva, la metalurgia y astilleros navales. Era frecuente que mercaderes, clérigos, y comerciantes de India, Persia, Arabia, Siria, Corea y Japón, se mezclaran en las calles de Chang’an la capital, creando un mosaico de idiomas y culturas extranjeras que pasaron a formar parte de su vida diaria. En las primeras décadas de la Dinastia Tang, especialmente durante el reinado del Emperador Taizong (627-50 D.C), China conquistó las tribus nómadas del Norte y el Noroeste, asegurando la paz y la seguridad en las rutas comerciales, llegando tan lejos como Siria y Roma. El expansionismo del imperio resultó ventajoso para los comerciantes, estudiosos y científicos que aprovecharon los contactos exteriores para mejorar los conocimientos de astronomía, geografía e historia.

El siglo VII fue el momento de los grandes cambios sociales, el modo oficial de exámenes en la educación, permitió que pudiesen acceder a los estudios y a cargos importantes personas sin conexiones familiares. La nueva élite social reemplazo gradualmente a la veja aristocracia, y el reclutamiento de los hombres del sur, contribuyo a la mezcla de culturas e idiomas que había comenzado en el siglo VI. El siglo VII, anunció una segunda época importante en la historia de la Dinastia Tang, sobre todo durante el reinado del Emperador Xuanzong (712-56 D.C), llamado Minghuang “el monarca brillante”. Durante su reinado encontramos un periodo clásico en el arte y en la literatura china, que continua con los poetas, escritores y artistas posteriormente. Las expresiones e imágenes contenidas en los poemas de Li Bo (ca. 700-762 D.C) y Du Fu (722 a 770 D.C), reflejan la vida extravagante de la corte y los sentimientos contradictorios generados por las sangrientas campañas militares. La Dinastía Tang empezó a debilitarse con la rebelión de An Lushan, y como consecuencia de esto a mitad siglo mermó considerablemente el poder y la autoridad de la Corte. El Gobierno restaurado gobernó durante otro siglo y medio, lo cual proporcionó estabilidad para el desarrollo cultural y artístico.

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